Fabián Madrigal | 01/03/2026
El pasado 26 de febrero grandes figuras como Rafael Domènech, Eduardo Olier, Federico Aznar y Francisco Mandhuena coincidieron en el diario La Razón para analizar el estado actual de la economía global, llegando a una conclusión clara: en 2026, el éxito de los países depende de cómo usan la Inteligencia Artificial (IA) y de cómo se adaptan a los cambios políticos internacionales. El encuentro se desarrolló en el marco del Máster de Geopolítica Económica de la Escuela de Negocios EAE.
Para Mandhuena, la importancia de la tecnología ha dado un salto gigante. La IA ya no es solo algo moderno, sino la base de la economía y la política. Según explica, esta tecnología se va a utilizar para prácticamente todo, transformando la manera en que los países colaboran o compiten entre sí. En un mundo que cambia tan rápido, Europa debe adaptarse a un panorama internacional que está más presente que nunca en nuestra vida diaria.
Por su parte, Rafael Domènech destaca varios puntos clave que están marcando el ritmo del crecimiento económico y el marco geopolítico, como el llamado «Efecto Trump”, que representa a los cambios drásticos en la política de Estados Unidos que no han pasado desapercibidos por los grandes observadores internacionales, y está claro que los mismos han generado inseguridad en el mercado global.
Los impuestos a la importación (aranceles) se han establecido como una forma de presión a los países en pro de los intereses económicos norteamericanos, lo que afecta directamente a las grandes empresas tecnológicas creando incertidumbre sobre el futuro del comercio, y también sobre la carrera tecnológica que vemos hoy entre Estados Unidos y China.
Si algo ha dejado claro este cambio de política económica exterior estadounidense, es su reflejo en Europa donde la incertidumbre en un mundo globalizado y en constante debate por dos superpotencias, ha brindado la tracción necesaria para un “renacimiento” de los nacionalismos europeos, los cuales cada vez miran con peores ojos a los organismos globales como la UE y la tradicional influencia de política estadounidense en la zona.
Se recalca en la presentación el gran papel de China en el escenario geopolítico pues es el principal competidor ante los estadounidenses en la gran mayoría de las industrias, pero en una se encuentra como el claro vencedor, la industria de manufactura tecnológica abarcando la mayoría de la producción mundial.






